Principios y Estructura de la CISC

Principios de la CISC

La CISC se basa en los principios de las Comunidades de Práctica:

  • Respeto a la iniciativa de los grupos naturales.
  • Facilitación más que dirección del proceso.
  • Operación con base en la confianza y el aprendizaje colectivo.
  • Alienta un funcionamiento flexible.

Asimismo, la Comunidad valora a las personas, como la base de transferencia y creación de conocimiento; como agentes activos de innovación y emprendimiento. Valora, asimismo, la interacción, la colaboración y la articulación de redes entre las personas, como mecanismos de construcción conjunta de conocimiento.

Estructura de la CISC

Actualmente la CISC se conforma por más de 30 células activas en las ciudades de México, Guatemala, El Salvador, Panamá, Perú, Venezuela, Colombia, Brasil, Ecuador, Chile, Uruguay, Argentina, Portugal y España. Asimismo, la comunidad se integra por aproximadamente 194 miembros.

Cada una de las células cuenta con un representante, quien coordina la conjunción de voluntades, experiencias y capacidades para atender y generar proyectos y actividades congruentes con la Misión de la CISC. Además, la comunidad cuenta con Coordinaciones regionales, que son entidades que vinculan a un conjunto de células pertenecientes a una misma región o país. Dichas Coordinaciones regionales se encuentran divididas en las siguientes regiones: Argentina, Brasil, Centroamérica, Chile, Colombia, Ecuador, España, México, Perú, Portugal y Uruguay.

La CISC se apoya de la Secretaría Técnica, entidad cuya función es ser el punto de enlace entre las células, coordinaciones y comités. Así como en el Comité Ejecutivo, que es el órgano de coordinación del programa anual de trabajo de la Comunidad. Finalmente, la comunidad se rige por el Consejo Directivo, que es el órgano normativo y de representación que valida las membrecías, las células y regiones, y vela porque la operación de la CISC se apegue a los principios y al espíritu que dio origen a esta comunidad. Y también la CISC se apoya